martes, febrero 24, 2015

Hacia Africa negra


Con la llegada a Lodwar salimos finalmente de la trampa de arena que significó entrar a Kenia cruzando por la huella que conduce a lo largo de la orilla oeste del lago Turkana. En esta pequeña ciudad creíamos que lo peor ya había pasado, pero la salida de Lodwar demostraría que tan sólo estábamos pasando a una nueva etapa muy dura en nuestro camino hacia Africa negra.

lunes, febrero 23, 2015

Tierra de guerreros


Haber llegado al valle de Omo había sido ya de por sí un traslado en tiempo y espacio a una dimensión completamente diferente a lo que había experimentado alguna vez. Sin embargo, dicha experiencia estuvo teñida por los efectos profundamente negativos que tiene el turismo en esa región. Pero al cruzar el río Omo en Omorate todo se transformaría radicalmente. Allí, ya con el sello de salida de Etiopía en el pasaporte, cargamos las bicicletas en una canoa tradicional Dassanech para cruzar el legendario río y emprender uno de los estrechos más rigurosos, remotos e impredecibles de todo el este de África: la inestable tierra de nadie de la triple frontera entre Etiopía, Kenia y Sudán del Sur. Pocos momentos había esperado con tanta ansiedad en mi vida como este y estaba por recibir finalmente la buena dosis de adrenalina que traería consigo.

viernes, febrero 06, 2015

Nunca más Etiopía

Liberación. Con el GPS en mano determiné el punto exacto en el cual arrodillarme justo detrás de la línea fronteriza. Aquí estoy en Kenia, desbordado de felicidad y enviando a toda Etiopía mi más cálida señal de despedida
  
He pensado más de una docena de posibles títulos para hacer este texto de cierre sobre Etiopía. Entre todas las aberraciones posibles que me vinieron a la mente, el más ligero y que considero el original es: "Vete a la mierda Etiopía". Sin embargo, he dejado sabiamente pasar 6 meses para escribir sobre este país con el fin de poder evitar que sean mis instintos más bajos y mis pensamientos más oscuros los que dictaran las palabras que hoy escribo. Por eso he decidido ir por la versión más moderada de título: "Nunca más Etiopía" y muy moderadas también han sido las palabras más duras que he escrito en todos los textos que precedieron a este. 

sábado, enero 31, 2015

El circo de Omo


ADVERTENCIA: muchos de los comentarios y opiniones que leerán a continuación podrán resultar muy ásperos, pero prometo que son el más fidedigno reflejo de la experiencia frecuentemente miserable de cruzar Etiopía en bicicleta. Dada la radical diferencia que existe entre quienes viajamos en bicicleta por este país (y de aquellos que andan por el mundo a pie),con los que viajan por medios motorizados, no me siento particularmente predispuesto a aceptar objeciones ni cuestionamientos de quienes no lo hayan atravesado de la misma mane 

La salida de Addis fue el punto de arranque de nuestro largo escape de Etiopía. Ya habíamos pasado mes y medio en el país y nuestro estado anímico general y nuestra predisposición se deterioraban exponencialmente cada día extra que pasábamos en este. Salir de Addis fue inusualmente tranquilo, pasando casi desapercibidos sin ser molestados por nadie. Tanto que al final del segundo día, un aire de optimismo nos llenaba los pulmones, lo peor parecía haber quedado atrás ya y los últimos días se perfilaban como buenos. Ibamos en camino hacia las tierras remotas e inhóspitas de los países tribales y uno de los cruces fronterizos más enigmáticos del continente, pero para llegar allí descubriríamos que lo peor no había siquiera aún llegado.

jueves, enero 29, 2015

Un engendro urbano llamado Addis Ababa


ADVERTENCIA: muchos de los comentarios y opiniones que leerán a continuación podrán resultar muy ásperos, pero prometo que son el más fidedigno reflejo de la experiencia frecuentemente miserable de cruzar Etiopía en bicicleta. Dada la radical diferencia que existe entre quienes viajamos en bicicleta por este país (y de aquellos que andan por el mundo a pie),con los que viajan por medios motorizados, no me siento particularmente predispuesto a aceptar objeciones ni cuestionamientos de quienes no lo hayan atravesado de la misma mane

 Ya lo he contado más de una vez y me gusta recordarlo: las entradas a (y salidas de) las grandes ciudades del mundo en bicicleta no son fáciles y raramente son experiencias sencillas. Es un proceso de mucha tensión donde uno tiene que ir buscando el camino correcto en una metrópolis completamente desconocida, a medida que necesita ponerse mucha concentración para protegerse de un tráfico que es potencialmente peligroso a cada momento. Sumado a eso, en algunas ciudades, es vital mantenerse alerta en todo momento, ya que uno puede estar atravesando sin saberlo, zonas generalmente periféricas, donde el riesgo de encontrarse en el lugar incorrecto en el momento equivocado aumentan considerablemente. Pero así como es un proceso que generalmente se vive con bastante tensión puede ser también una experiencia fascinante como es el caso de las grandes ciudades africanas, y Addis Ababa, la capital de Etiopía es un buen ejemplo de ellas.

miércoles, enero 21, 2015

Where are you go?


ADVERTENCIA: muchos de los comentarios y opiniones que leerán a continuación podrán resultar muy ásperos, pero prometo que son el más fidedigno reflejo de la experiencia frecuentemente miserable de cruzar Etiopía en bicicleta. Dada la radical diferencia que existe entre quienes viajamos en bicicleta por este país (y de aquellos que andan por el mundo a pie),con los que viajan por medios motorizados, no me siento particularmente predispuesto a aceptar objeciones ni cuestionamientos de quienes no lo hayan atravesado de la misma mane

Luego de 4 días descansando en Wukro, recuperando un poco gracias al Padre Ángel y su obra, la fe perdida en los etíopes, emprendimos el largo camino hasta Addis Ababa. Decenas de pasos de montaña habíamos pasado ya para llegar al Tigray y cruzarlo, soportando el infatigable hostigamiento de los demonios etíopes, y decenas de pasos nos faltarían para llegar a la capital del país, pero por primera vez en un mes, para nuestra sorpresa y alivio, experimentaríamos una Etiopía un poco más tranquila, al menos por un rato.

miércoles, diciembre 24, 2014

Ángeles de Etiopía


De todo lo que he escrito hasta ahora de Etiopía, habrá quedado claro ya, que el problema principal con el que nos encontramos una y otra vez en este país es su gente, particularmente los niños y adolescentes. Desde el día en que llegamos, y hasta el día de hoy en que me encuentro escribiendo esto ya varios meses después de irnos, he estado tratando de entender, de encontrar una explicación coherente a este deleznable comportamiento. No sé si he encontrado una respuesta que explique todas mis inquietudes (y frustraciones), ni probablemente haya una sino varias respuestas, pero a través de conversar con gente que considero iluminada, he podido quizás acercarme al comienzo de la compresión. A estas personas, a quienes me gusta llamar los “ángeles de Etiopía” está dedicada esta entrada

miércoles, diciembre 17, 2014

Fe con sabor etíope


 ADVERTENCIA: muchos de los comentarios y opiniones que leerán a continuación podrán resultar muy ásperos, pero prometo que son el más fidedigno reflejo de la experiencia frecuentemente miserable de cruzar Etiopía en bicicleta. Dada la radical diferencia que existe entre quienes viajamos en bicicleta por este país (y de aquellos que andan por el mundo a pie),con los que viajan por medios motorizados, no me siento particularmente predispuesto a aceptar objeciones ni cuestionamientos de quienes no lo hayan atravesado de la misma manera.

La región del Tigray fue el principal, y quizás el único motivo, por el cual nuestra ruta por Etiopía tuvo el doble de los kilómetros que lleva cruzar el país por la vía más corta. Pensé desde el principio, que si de todos modos debíamos sufrir Etiopía, pues entonces que al menos sea compensándolo con lo mejor que tiene para ofrecer. En mi caso, llevaba años deseando visitar esta enigmática región del mundo de prácticas religiosas milenarias y exquisita arquitectura vernácula. Allí llegamos, luego de pasar la odisea de “la ruta de los italianos”, con el espíritu muy irritado y ya cargados de susceptibilidad, pero creyendo una vez más, que en esta remota provincia todo sería más tranquilo. Y una vez más... creíamos mal.

martes, diciembre 02, 2014

GIVE ME!

ADVERTENCIA: muchos de los comentarios y opiniones que leerán a continuación podrán resultar muy ásperos, pero prometo que son el más fidedigno reflejo de la experiencia frecuentemente miserable de cruzar Etiopía en bicicleta. Dada la radical diferencia que existe entre quienes viajamos en bicicleta por este país (y de aquellos que andan por el mundo a pie),con los que viajan por medios motorizados, no me siento particularmente predispuesto a aceptar objeciones ni cuestionamientos de quienes no lo hayan atravesado de la misma manera.

En Gondar, luego de poco menos de 200 km de haber entrado en Etiopía, es donde la ruta que había planeado se separaba del camino que hacen virtualmente todos los ciclistas que pasan por aquí. Si bien esto involucraba casi duplicar la distancia que nos llevaría cruzar el país, alejándonos de las comodidades de la ruta principal, llevándonos por caminos muy duros y en mala condición, lo cierto es que la ruta del Tigray nos llevaría también através de uno de los rincones más apasionantes de la cultura local. Al mismo tiempo, confiaba en que al ir más remoto y por corredores donde casi no se ven extranjeros nos haría la vida mucho más fácil en este difícil país. Creía mal.... 

YOU!


ADVERTENCIA: muchos de los comentarios y opiniones que leerán a continuación podrán resultar muy ásperos, pero prometo que son el más fidedigno reflejo de la experiencia frecuentemente miserable de cruzar Etiopía en bicicleta. Dada la radical diferencia que existe entre quienes viajamos en bicicleta por este país (y la de aquellos que andan por el mundo a pie),con los que viajan por medios motorizados, no me siento particularmente predispuesto a aceptar objeciones ni cuestionamientos de quienes no lo hayan atravesado de la misma manera.

La tarea de leer, investigar y preguntar sobre un país que planeamos visitar casi siempre precede a la llegada y es una tarea que lleva un tiempo indeterminado. Soñamos, nos informamos, aprendemos y procuramos saber lo más posible con el fin de que las cosas salgan bien. En el caso de Etiopía, a diferencia de la mayoría de los países, la información que obtenemos através de otros ciclistas y caminantes, nos pinta un panorama nefasto con historias que abundan en penurias, frustraciones y relatos salvajes. Luego de leer mucho de lo que hay escrito, es difícil pensar en los motivos que pueden llevar a alguien a querer cruzar este país en bicicleta. Peor aún, es imposible imaginar quién en su sano juicio estaría dispuesto a duplicar la cantidad de kilómetros que se necesitan para cruzarlo por la vía más rápida y elegir senderos remotos e inhóspitos que harán la travesía notablemente más lenta y trabajosa. En este punto, el aventurero, el optimista, el idealista y también el ingenuo, se unen para creer que todo es posible si nos aproximamos a una situación con la actitud correcta acompañada de una buena cuota de paciencia y tolerancia. Fue con este espíritu, sumado a la energía positiva con la que nos nutrieron los sudaneses, con el que cruzamos a Metema, el lado Etíope de la frontera con Sudán.

martes, setiembre 30, 2014

Sudán bien adentro en el corazón

  

Si llegaron hasta aquí, luego de haber leido todos los relatos de Sudán, no les resultará sorpresa leer cómo me siento con respecto a este país y específicamente hacia su gente. Muchos de los que están al día con las noticias lo encontrarán confuso, al fin y al cabo prácticamente lo único que se lee sobre Sudán es malo por decir poco. Los medios, especialmente los de Estados Unidos, no hesitan en meterlos dentro de una gran bolsa de terroristas musulmanes asesinos, alimentando una campaña de odio para poder concretar eventualmente los intereses de unos pocos. Otros difunden exclusivamente sus conflictos, como la reciente condena fallida a una mujer cristiana por abandonar el Islam, o en el pasado la crisis de Darfur. No, Sudán no es perfecto, tiene su cuota de problemas y un largo camino hacia corregirlos, como ocurre en todo el mundo.

sábado, setiembre 27, 2014

De la capital de arena a la frontera


  
  

Un mes en la capital de arena

Desde un punto de vista estético, sinceramente hablando, Jartúm (Khartoum) no es la ciudad más atractiva del mundo. En términos de arquitectura es una ciudad a medio construir, de hecho ninguna construcción parece estar terminada del todo. El horizonte revela paredes de ladrillos sin revestimientos, estructuras sin terminar, paredes sin pintar y edificios públicos que se vienen abajo entre los centenares de minaretes puntiagudos de las tantas mezquitas de la ciudad. Las excepciones, como ocurre en muchos países con presidentes tiranos enquistados en el poder, son los edificios monumentales del poder militar, la policía, las casas de gobierno, embajadas y alguno que otro hotel. En términos urbanos, la ciudad está definitivamente incompleta, más allá de sus pocas arterias principales asfaltadas, las calles son de arena y las aceras no existen ni hasta en pleno centro. 

lunes, setiembre 22, 2014

Por unas migajas de oro


 Mucho más que las imágenes idílicas de siluetas de camellos, andando lentamente en caravana por las onduladas dunas doradas al atardecer, el Sahara es para muchos, el lugar a dónde se viene a ganarse la vida. En este vasto inhóspito océano de arena, el calor abrasivo, la crudeza del viento y la crueldad del sol, hacen impensable que pueda ser posible encontrar un medio para ganarse el sustento. Sin embargo, desde el inicio de los tiempos, el Sahara le ha regalado a la humanidad su metal más anhelado: el oro. Ese brillo dorado que desde el antiguo Egipto hasta la China del siglo XXI ha enceguecido al mundo entero, lleva a millones de personas a movilizarse en busca de él donde quiera que se encuentre .

miércoles, agosto 27, 2014

Sudaneses


Lo percibí desde un principio en Wadi Halfa, al caminar por sus calles de arena en aquella calurosa noche sahariana. Miraba a mi alrededor a las centenas de mercaderes que llenaban de vida el lugar, yendo y viniendo en sus impecables gallabiyas, y parecía como si todos fueran hermanos o al menos conocidos. Una atmósfera tan amena, tan familiar si se quiere, me era difícil de creer para un pueblo fronterizo. Era tan sólo el comienzo de dos meses de convivencia con la que probablemente es, (junto con los tibetanos claro!) la gente más maravillosa que alguna vez he conocido.

domingo, julio 20, 2014

Un poco de fama


Hace unos pocos meses me entrevistaron de la revista Outdoor Exploration 户外探险, una de las revistas de aventura más importantes de China. En su última edición ha salido finalmente la entrevista, la cual trata sobre toda la primera etapa asiática de este viaje, unos 10 países y 17.000 km y varias preguntas personales que indagan sobre los motivos que me llevaron a elegir la bicicleta como medio para viajar documentando el mundo. Las fotos son todas mías, pero lo que no imaginaba es que también saldríamos en la tapa y siendo la nota central en torno a la cual gira toda la edición del mes. Una gran sorpresa! Sé que quizás muy pocos de los que visitan este blog hablan chino, pero aquí van las imágenes de cada hoja de la entrevista.  

domingo, junio 15, 2014

Sudando Sudán


Estamos haciendo la cola para comprar el pasaje de barco a Wadi Halfa, hacen 46 C a la sombra. Mientras esperamos, dos simpáticos egipcios agentes de viaje se acercan y exclaman el usual: “Welcome to Alaska”, para entablar conversación con nosotros. Nos preguntan lo habitual del viaje, de la bicicleta, de las distancias y le menciono que el calor fue bastante duro estos últimos días en Egipto. Uno pega una carcajada muy afectuosa y me dice cariñosamente: -“realmente crees que hoy hace calor?......espera a llegar a Sudán, allí hará calor, esto no es nada” - y se pasa un pañuelo para secarse la transpiración de la cara. A mí, se me estruja el estómago.

lunes, mayo 26, 2014

Welcome to Alaska? (Bienvenido a Alaska?)


Cuando uno llega al Nilo luego de pasar semanas en el desierto, recién ahí puede comprender completamente su relevancia histórica y actual. Es fácil de ver que sin él, la civilización egipcia seguramente no hubiera tenido la oportunidad de existir (o al menos no con tal grandeza), ni el Egipto de hoy sería siquiera posible. El Nilo genera una franja de fertilidad en pleno desierto que se extiende por miles de kilómetros y en torno a la cual gira la vida en el país. No es casualdiad entonces que la mayor cantidad de población del país se asiente en mayor o menor proximidad de sus orillas, y allí nos hayamos encontrado una vez más con el tráfico, el ruido pero también con la vida que sólo es posible gracias a él.

sábado, mayo 24, 2014

Sahara.......


Luego de la épica travesía mongola del año pasado, mis recuerdos del magnífico desierto de Gobi estaban aún muy presentes dentro mío. Allí, habíamos pasado días tan duros como inolvidables. Me llevé imágenes, sonidos (o su ausencia total) y sensaciones que quedaron grabados para siempre en mi mente. Momentos sublimes que hacen trascender a la mera experiencia metiéndola dentro del cuerpo, momentos por los que vivo. Es por eso quizás, que durante los días en El Cairo, sentía tanto entusiasmo por salir a cruzar el más famoso de todos los desiertos, el Sahara. Entusiasmo y nerviosismo, no sólo porque la mismísima idea de cruzarlo intimida sino también por ser el camino de inmersión en este nuevo continente, totalmente desconocido para mí. Lejos de asustarme, este es el elixir que alimenta mi espíritu, y quizás de pocas cosas disfruto tanto como de sentir ese escozor dentro de las vísceras que genera la incertidumbre ante lo desconocido.

miércoles, mayo 21, 2014

La puerta de Africa


Entre viajar, trabajar y vivir, he pasado algo más de 8 años de mi vida en Asia. Descubrir aquel continente es lo que había soñado toda mi vida desde que tengo uso de razón. Luego de años de vivir allí y de sentirlo con total naturalidad como mi lugar, hoy me sigue dando curiosidad cómo pude haber nacido en el extremo opuesto del planeta en una cultura tan disímil al mismo tiempo que me siento tan extrañamente conectado a otra. Serán los juegos existenciales del karma supongo. El hecho es que cuando uno se siente como pez en el agua, no es tan simple saltar a un charco diferente, pero mi sed de aventura también me dice que es hora de darle una larga y merecida vuelta a Africa, el único continente en el que no he estado antes. Es por eso que he decidido cortar el cordón umbilical de una vez por todas y dar el gran salto. Por meses he estado evaluando alternativas para llegar al continente pedaleando, pero la situación social en tres países clave, Pakistán, Syria y Yemen se ha deteriorado tanto que hace virtualmente imposible el acceso de esta manera. No nos ha quedado otra que volver a volar y de Delhi hemos dado el salto a El Cairo.

miércoles, mayo 14, 2014

Mi postura sobre el turismo (actualizado)

 Esta es un entrada aparte, no relacionada con el viaje, inspirada por un comentario que me hizo un lector recientemente y que tiene el fin de explicar mi posición sobre el turismo, ya que soy consciente de que muchos de los comentarios que escribo despotricando hacia el mismo pueden ser malentendidos o tomados personalmente.